Amy Winehouse, la diva que la droga mató

junio 10, 2015

El 23 de julio de 2011 el mundo perdió una de las mejores voces y uno de los talentos más portentosos que ha aparecido los últimos años. Amy Jade Winhouse, más conocida como Amy Winehouse, falleció a causa de su adicción (consumo desmesurado de alcohol), según determinaron en la autopsia, pero su vida fue un completo despropósito de consumos abusivos de múltiples sustancias tóxicas que hicieron de su vida un infierno.

 

Fuente original: Help Adicciones |  08/06/2015

 

El 23 de julio de 2011 el mundo perdió una de las mejores voces y uno de los talentos más portentosos que ha aparecido los últimos años. Amy Jade Winhouse, más conocida como Amy Winehouse, falleció a causa de su adicción (consumo desmesurado de alcohol), según determinaron en la autopsia, pero su vida fue un completo despropósito de consumos abusivos de múltiples sustancias tóxicas que hicieron de su vida un infierno.

Pero, por el contrario de lo que se pueda pensar, este consumo, si nos atenemos a la historia personal que conocemos, no está asociada a la mítica leyenda negra de los artistas. Al parecer, y según contaron en prensa muchos de sus allegados en esa época, Amy era una chica dulce y muy amable que arrastraba serios problemas de autoestima, estrés y ansiedad.

Estos le llevaron por una espiral de autodestrucción, aunque seguramente lo que buscaba era reafirmarse como persona y poder confiar en sí misma un poco más. Este camino le llevó hacia la depresión, y más adelante comenzó a sufrir serios problemas con trastornos adictivos como son los trastornos de alimentación, el consumo de drogas y alcohol.

Poco a poco su éxito fue creciendo, pero esto no pareció ser suficiente para la joven. Cuanto más crecía su fama, más notable se hacía su problema con las adicciones. En algunos conciertos llegó a salir a cantar en estado de embriaguez y pronto se hicieron públicas algunas imágenes con sus continuos devaneos con las drogas.

La adicción  resultó ser más de lo que su cuerpo pudo resistir y aunque al parecer estaba rehabilitada, parece que una ingestión masiva de alcohol fue más de lo que sus órganos, probablemente ya maltrechos por el castigo sufrido a lo largo de años de consumo, no pudieron resistirlo.

No se puede saber demasiado de la historia real de esta mujer, pese a su enfermedad adictiva tenaz y luchadora, con una forma de ser muy diferente a la que nos ofrecía públicamente, ya que la leyenda mediática ha cubierto su vida con demasiados datos que es posible que no sean del todo ciertos.

De todas maneras, ver como la vida de una persona con un talento tan grande, con una carrera profesional y vital como la de Amy Winehouse, fuera truncada por una enfermedad como es la Adicción, nos ayuda a entender la negación, el autoengaño que sufren los enfermos de la misma, que aun siendo conscientes de su problemática son incapaces de controlar su compulsión adictiva.

Con la motivación adecuada el tratamiento y por consiguiente el cambio conductual es posible.

José Manuel Torres García

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