Los trastornos relacionados con la cocaína

julio 16, 2015

Los trastornos relacionados con cocaína se pueden agrupar en dos grupos: trastornos por consumo y trastornos inducidos por la cocaína.

Fuente original: Help Adicciones

Los trastornos relacionados con cocaína  se pueden agrupar en dos grupos: trastornos por consumo y trastornos inducidos por la cocaína.

En el primer grupo se encuentran la dependencia y el abuso de cocaína y, en el segundo grupo se incluye la intoxicación por la cocaína  con alteraciones perceptivas, la abstinencia, el delirium, el trastorno psicótico con ideas delirantes, el trastorno psicótico con alucinaciones, el trastorno de estado de ánimo, el trastorno de ansiedad, el trastorno sexual, el trastorno del sueño y el trastorno relacionado con cocaína no especificado.

Para establecer el diagnostico de intoxicación por cocaína deben de estar presentes durante poco tiempo después del consumo los cambios psicológicos y/o conductuales clínicamente significativos, como por ejemplo euforia, aumento de la sociabilidad, sensibilidad interpersonal, ansiedad, deterioro de la capacidad de juicio y deterioro de las relaciones familiares, laborales o sociales.

Señalar que durante la exploración física se pueden manifestar los siguientes síntomas: taquicardia o bradicardia, dilatación de la pupila, aumento o disminución de la tensión arterial, sudoración o escalofríos, náuseas o vómitos, pérdida de peso demostrable, agitación psicomotriz, dolor en el pecho o arritmias cardíacas, confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma. Estos síntomas no deben de ser provocados por una enfermedad médica o mental.

El diagnóstico de la abstinencia de cocaína se base en los siguientes criterios clínicos: fatiga, sueños vividos y desagradables, insomnio o hipersomnia, aumento de apetito, retraso o agitación psicomotores. Estos suelen aparecer ante la presencia de un estado de ánimo deprimido después de la interrupción (o disminución) del consumo prolongado de cocaína. Se constata un malestar general clínicamente significativo con deterioro en las actividades laborales y sociales, en ausencia de una enfermedad médica o mental que podría originar mencionados síntomas.

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