¿Van drogados un 27% de los conductores?

Fuente: www.elcorreogallego.es. Brais Fdez.

Durante la campaña de vigilancia de la Policía Local se detectaron diez
positivos en sustancias ilegales en treinta y siete pruebas // Su alto coste
lleva a los agentes a focalizar a los posibles infractores

Los datos recabados por la Policía Local de Santiago
durante la Campaña de Vigilancia y Control de Alcohol
y Drogas de la Dirección General de Tráfico (DGT),
realizada la semana pasada, arrojaron un dato muy
significativo: un 27,03 % de los conductores de la
capital gallega a los que se les realizó la prueba de
sustancias ilegales dieron positivo, por el escaso tres por
ciento de los que se encontraban ebrios. Sin embargo, la
pregunta que surge es: ¿Realmente un cuarto de las
personas al volante han consumido antes de coger el
coche?
Afortunadamente, la respuesta es no. El alto coste de
este tipo de aparatos, aproximadamente de 40 euros
cada kit, lleva a que la pericia de los agentes resulte
capital para realizar el control. No ocurre lo mismo con
la comprobación del alcohol en sangre, que se le
practica a casi todos los conductores. En este caso, el
porcentaje de infractores se reduce mucho (en siete días
se llevaron a cabo 37 pruebas de drogas, con diez
cazados, por las 1.353 de alcohol, con cincuenta casos
en los que se superaba el máximo permitido).
“Las drogas depresoras producen cansancio, apatía,
enrojecimiento de ojos y una forma de hablar
pastosa. Cuanto más consumo, más afectan al equilibrio
y la coordinación. En cambio, las sustancias como la
cocaína activan, producen un comportamiento nervioso
y el habla se embarulla”, explica la propia DGT, a través
de un sargento, en una de las publicaciones de su página
web.


Estos síntomas, si son apreciados por las autoridades,
llevan a realizar el citado test, aún incluso tras ser
negativo en la tasa de alcoholemia. Estos se practican más frecuentes.

Cuando la prueba en carretera confirma la presencia de estas sustancias,

es necesario un examen posterior de confirmación en un laboratorio.
La dificultad para constatarlo queda patente en los
resultados que dejó la campaña de prevención en
Santiago, ya que sólo uno de cada cuatro fueron casos
confirmados. Con todo, se trata de un índice muy
elevado, dada la peligrosidad que supone conducir bajo
sus efectos.

MULTAS.

En caso de dar positivo por presencia de
sustancias ilegales en el organismo en un test de este
tipo, esta sanción, tipificada por el reglamento como
delito contra el tráfico, supone como mínimo una multa
de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet.
A mayores, para aquellos conductores que se nieguen a
realizar un control (obligatorio cuando la autoridad lo
requiere), pueden enfrentarse a penas de seis meses a un
año de prisión y verse privados del permiso circulatorio
por un período de tiempo de entre uno y cuatro años.

POLÉMICA POR EL CANNABIS.

A estos controles anti drogas les ha rondado siempre una polémica, ya que
el consumo de cannabis puede detectarse incluso varios
días más tarde. En este sentido, la premisa es clara, la
DGT busca la tolerancia cero, aunque también han
perfeccionado los dispositivos.

 

El periodo de pre-matriculación, gratuita y obligatoria, para la próxima edición del MÁSTER DE FORMACIÓN PERMANENTE EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS CONDUCTAS ADICTIVAS comienza en abril.

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