Advierten sobre Síndrome Alcohólico Fetal

febrero 03, 2016

Uno de los factores que se presentan frecuentemente en los embarazos entre adolescentes es el consumo de alcohol al desconocer el avance de la gestación, condición que por sus alteraciones en el producto desarrolla en el pequeño lo conocido como síndrome Alcohólico Fetal.

Fuente: Mariana Primero. www.cronica.com.mx

Así lo dio a conocer el médico de la colonia Vistas Cerro Grande, Alejandro Durán, al destacar que el consumo de alcohol es el génesis de varias enfermedades o padecimientos que los hijos nacidos con el síndrome Alcohólico Fetal padecen a lo largo de su vida, los cuales van desde ligeras malformaciones físicas hasta enfermedades neuropsiquiátricas y un bajo coeficiente intelectual que roza el retraso mental.

“El coeficiente intelectual normal en los que tienen síndrome Alcohólico Fetal es rozando el retraso mental, dentro de lo normal”, acotó, al destacar que en la niñez, suelen presentarse cuadros de déficit de atención con o sin hiperactividad, los cuales al pasar a la adolescencia desarrollan trastornos de la personalidad y una probable adicción a las drogas, mientras que finalmente en la etapa adulta son comunes los trastornos afectivos y hasta la psicosis.

No obstante, la presencia del alcohol afecta al feto en función con las dosis que se ingieren, ya que con dosis bajas el indicativo es un déficit intelectual leve y una variación en el crecimiento, mientras que al consumirse en exceso, el alcohol impone alto riesgo de deficiencia intelectual e incluso retraso mental.

El motivo es la limitación de los nutrientes que requiere el producto para formarse y crecer, además de la facilidad con que el alcohol cruza la placenta y afecta de forma directa al producto.

La exposición al consumo excesivo de alcohol (más de 48 a 60 gr. etanol/día) que pueden causar el síndrome de Alcoholismo Fetal; la exposición a beber moderadamente alto, entre 24 a 48 g etanol/día, lo cual puede resultar en su mayoría en “los efectos del alcohol” (las diferencias entre estas categorías no son agudas) y en ocasiones borrachera con la ingesta de 4­5 bebidas de etanol (en total más de 90 g etanol/bebida).

En su mayoría, las afectaciones se generan luego de que las madres desconocen que están embarazadas y continúan con una vida social e ingesta paulatina de alcohol, acciones que marcan para siempre la vida del producto, el cual puede vivir y convivir en sociedad, pero en el ámbito laboral encuentra dificultad para adaptarse y desarrollar trabajos que impliquen un alto grado de responsabilidad.

Asimismo, los niños al momento de su nacimiento presentan ligeras anomalías cardiacas que deben atenderse durante los primeros años de vida.

El riesgo de consumo de alcohol es más alto entre los adolescentes de 14 años, cuyas madres reportaron el consumo de alcohol antes, durante y después del embarazo. Las consecuencias negativas asociadas con la exposición prenatal al alcohol triplican las probabilidades de que los hijos de madres que consumieron alcohol durante el embarazo tengan dependencia al alcohol a los 21 años.

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