La adicción a la droga acompaña el 95% de los actos delictivos

septiembre 25, 2014

Un adicto a las drogas siempre pierde el control. Golpear, robar y hasta matar a sus familiares pueden ser las peores consecuencias de esta enfermedad. Así sucedió el martes último, cuando Geri Rodríguez degolló a su abuelo de 80 años luego de que este lo sorprendiera robando en su hogar. Según Cedro, en el 95% de actos delicitivos están involucradas personas adictas a las drogas. 

Al respecto, la psicóloga forense, Silvia Rojas, explica que una persona que no siente remordimiento de sus actos y además tiene adicción a las drogas es muy peligrosa para la sociedad. «Hablamos de alguien con rasgos psicópatas, a quien no le importa el dolor ajeno con tal de satisfacer sus deseos», explicó la especialista a El Comercio.

Para Rojas, las adicciones se gestan en la infancia por el medio en el que las personas viven. «Los niños criados sin padres, en un ambiente disfuncional, donde hay golpes, maltrato psicológico o mucha permisividad se convierten en potenciales adictos y probables delincuentes, pues no conocen otra forma de vivir», añade.

Pero, ¿es la droga la causa de los crímenes?. Según Milton Rojas, psicólogo de Cedro, los narcóticos no inducen a la violencia, pero sí la adicción. «Una persona drogada no necesariamente puede matar. Pero un adicto sí porque el consumo prolongado de droga desgasta la zona del cerebro que regula el control y la lógica, lo que provoca que las personas con drogodependencia maten sin pensar.

Según Milton Rojas, las drogas más perjudiciales para el cerebro son las derivadas de la cocaína, como la pasta básica de cocaína y el crack. «Los químicos que contienen enferman al cerebro hasta llevarlos a una desconexión de la realidad. Y si esto se produce en un adolescente, ya no hay recuperación», indica.

Para ambos especialistas, lo más preocupante es que la sociedad peruana no sabe como tratar a estos criminales. «En salud mental hay muy poca investigación sobre la relación entre droga y criminalidad. Los centros de rehabilitación y de reinserción ayudan, pero no son suficientes. Los terapeutas se enfrentan a personas incapaces de aprender de la experiencia y que además son muy inteligentes», explica Milton Rojas.

Solucionar un problema de adicción a drogas es difícil. Por eso, la mejor manera de prevenir el consumo es preocuparse por el buen desarrollo en la infancia. «Todos los niños internalizan. Si toda su vida han visto delincuencia, maltrato, soledad, es lo que continuarán haciendo en adelante porque no conocen otras cosas en la vida», concluye el psicólogo.

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